La compañía valenciana escapa a las sanciones de Turismo

En los últimos meses la guerra contra las plataformas de alquiler vacacional parece haberse intensificado en varios frentes. En Barcelona -donde la alcaldesa Ada Colau ya actuó en 2015 contra Homaway y Airbnb sancionándolos con 30.000 euros a cada una por anunciar alojamientos no registrados- se ha redoblado la ofensiva y las infracciones a las tecnológicas han pasado de “grave” a “muy grave” por reincidir y no tomar las medidas exigidas. Como consecuencia, ambas compañías deben ahora pagar 600.000 euros en concepto de multas y ya han cerrado más de 700 alojamientos irregulares.

La siguiente Comunidad Autónoma en pasar a la carga ha sido la Comunidad Valenciana. En dicha Comunidad existe desde 2015 un Decreto que regula esta actividad, en este sentido, la Generalitat -que también requirió en 2015 a Airbnb que regulase los alojamientos que publicitan en su web- anunció hace unas semanas que iniciaba un procedimiento sancionador a través de la Agencia Valenciana de Turismo a la compañía californiana. Debido a esto, la firma de San Francisco podría enfrentarse en los próximos meses a multas de 30.000 euros y al cierre de algunos de los alojamientos que anuncian.

Los motivos que ambos ayuntamientos esgrimen para justificar estas medidas son los mismos. En primer lugar, afirman que ambas compañías ejercen una competencia desleal sobre el resto del sector al publicitar pisos que no pagan impuestos ni están dados de alta en los registros turísticos. En segundo lugar, argumentan que la masificación de pisos turísticos infla la burbuja del mercado del alquiler provocando un aumento de los precios y atentando directamente contra el derecho a la vivienda. Por último, alegan que la masificación causa problemas de convivencia vecinal y alenta un turismo de baja calidad.

De entre las empresas apercibidas, además de las ya mencionadas, destacan también Housetrip, 9 flats, Wimdu, Fotocasa, Onlyapartments, Open House, Tripadvisor, Niumba y Rent4days. Todas ellas empresas con un modelo de negocio muy similar Airbnb y Homeaway.

Sin embargo, de entre las principales empresas de alquiler vacacional que operan en España, Muchosol es la única que ha evitado las sanciones. Esto se debe a que el modelo de negocio de la web valenciana rechaza de plano el negocio entre particulares. Es decir, Muchosol sólo trabaja con empresas que gestionan alojamientos debidamente registrados y, por extensión 100% legales. Y es que Muchosol propone una alternativa legal y de confianza al alquiler entre particulares.

En este sentido, el compromiso del portal valenciano es ofrecer unas vacaciones de calidad en las que el turista tenga la seguridad de que los alojamientos ofertados cumplen con los estándares básicos de calidad que deben cumplir este tipo de vivienda. Además, el hecho de trabajar exclusivamente con viviendas profesionales aporta el valor añadido de que todos los alojamientos disponen de una oficina en el destino donde recoger las llaves, solicitar información o reclamar cualquier tipo de incidencia que pueda surgir a lo largo de la estancia.

Muchosol ya fue apercibida de sanción por la Agencia Valenciana de Turismo, acusada de anunciar alojamientos no registrados. Sin embargo, tras la apertura del expediente, desde la dirección de la empresa se apresuraron a presentar toda la documentación necesaria para demostrar que el 100% de los alojamientos ofertados estaban debidamente registrados. En consecuencia, la empresa fue retirada de la lista de la Generalitat y en la actualidad desarrolla su actividad con normalidad y dentro de la más estricta legalidad.

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